Siete noches en Sikkim
Tres lamas coronaron al primer rey de Sikkim, y durante tres siglos la historia del reino se escribió en sus monasterios. Este viaje va de este a oeste y los monasterios son cada vez más antiguos: cada día explica el anterior.
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Gangtok
Llamamos a cada monasterio la víspera para saber cuándo empieza la asamblea. En Rumtek, sede del Karmapa desde 1966, os sentáis junto a la pared del fondo mientras cantan. Al día siguiente, Enchey al amanecer y las ruinas de la vieja capital, Tumlong.
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Ravangla
Junto al gran Buda de cobre de Ravangla, Ralang tiene dos monasterios a un kilómetro: el nuevo, de 1995, con varios cientos de monjes, y el viejo, de 1768. Al atardecer, Doling Gompa, de 1718, cuidado aún por los descendientes de su primer lama.
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Bon y Tashiding
Cerca de Kewzing está el monasterio bon de Yung Dung, uno de los pocos de Sikkim: aquí la vuelta ritual se da en sentido contrario a las agujas del reloj, como los peregrinos bon. Luego Tashiding, de 1641, con sus 41 chórtenes en una colina entre dos ríos.
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Pelling
Pemayangtse, cabeza de los monasterios nyingma de Sikkim, está a unos minutos a pie del hotel. Por la tarde, un sendero de bosque sube a Sangachoeling, de 1697. Por costumbre, solo los hombres entran en su sala; todos podéis sentaros en el patio.
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Yuksom
Una hora de subida entre cardamomo y robles lleva a Dubdi, el monasterio más antiguo de Sikkim que sigue en pie; os abre la sala su único monje. Abajo, en Norbugang, está el trono de piedra donde fue coronado el primer rey.
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Para quién
Nunca se sube por encima de unos 2150 m y ninguna subida pasa de una hora. Id de octubre a mediados de diciembre o de marzo a mayo. Si queréis coincidir con una danza de máscaras, decidnos vuestras fechas y las comprobamos.
Foto: Sahil Pandita