Kalimpong, hasta 1962
Hasta 1962, las caravanas de mulas bajaban desde Lhasa por el paso de Jelep La, a 4390 m. El comercio terminó, pero dejó huellas que todavía se pueden recorrer a pie.
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Primera pista
El pueblo sigue contando a lo largo de la vieja carretera que sube de la llanura. Decidle al conductor 8th Mile o 10th Mile y sabrá adónde vais; con el nombre de una calle quizá deis vueltas. Primero la milla, luego la tienda.
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Lo que viajaba
Las mulas bajaban fardos de lana de yak y volvían hacia Lhasa con relojes y plumas estilográficas. La lana se guardaba en almacenes del pueblo y seguía hasta Calcuta, rumbo a Inglaterra.
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Un cruce de caminos
Pasaba tanta gente que, según se cuenta, Nehru comentó que la mayoría de Kalimpong eran espías extranjeros. El pueblo se había convertido en el puerto del Tíbet.
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Upper Cart Road
David Macdonald, agente comercial británico en el Tíbet durante veinte años, convirtió su casa familiar en un hotel para viajeros que iban al Tíbet y al Everest. Hoy es el MAYFAIR Himalayan Spa Resort, y las Heritage Rooms de la casa antigua conservan la chimenea.
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1925-1963
Gergan Dorje Tharchin imprimió aquí el Tibet Mirror, un periódico en tibetano que se leía en Lhasa. El decimotercer Dalái Lama le escribió para animarle y acabó siendo lector.
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La carretera hacia el este
La vieja ruta sigue hacia el este por Algarah y Pedong hasta Rongli y Zuluk, pero el permiso de Zuluk solo se concede a ciudadanos indios. Con pasaporte español, esta historia se escucha mejor en el propio Kalimpong, en dos o tres noches.
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