Kanchenjunga, 8586 m

La cumbre que Sikkim pidió dejar sin pisar

La tercera montaña más alta de la Tierra tiene una cima que Sikkim pidió respetar. Los primeros en llegar arriba, en 1955, se detuvieron justo antes del punto más alto, como habían prometido.

Foto: Lay Naik / Unsplash

25 de mayo de 1955

Brown y Band se quedan a unos pasos

Joe Brown y George Band alcanzaron la parte alta del Kanchenjunga el 25 de mayo de 1955 y se detuvieron justo antes de la verdadera cima, tal como se había prometido al chogyal Tashi Namgyal, el rey de Sikkim.

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Pang Lhabsol

La montaña como guardiana

Cada año, el día 15 del séptimo mes tibetano, a finales de agosto o principios de septiembre, Sikkim honra al Kanchenjunga como su guardián. En la capilla real de Gangtok se baila el Pangtoed, una danza guerrera.

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Kabi Lungchok

Testigo de un juramento

La fiesta recuerda también el juramento de Kabi Lungchok entre el jefe lepcha Thekong Tek y el bhutia Khye Bumsa, con el Kanchenjunga como testigo. Hoy familias lepcha, bhutia, limbu y nepalíes cultivan estas laderas.

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El nombre

Cinco tesoros de las altas nieves

Los hermanos Schlagintweit leyeron el nombre como los cinco tesoros de las altas nieves. Las familias lhopo los enumeran: sal; oro; turquesas y piedras preciosas; las escrituras; y armaduras con grano y medicinas. Dicen que seguirán ocultos hasta que el mundo esté en peligro.

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Pelling, 05:20

Cómo verla desde Pelling

Entre octubre y diciembre, poned la alarma a las 05:20 y abrid las cortinas antes de vestiros. Las cumbres se vuelven rosas y luego doradas mientras los valles siguen azules. Al otro lado de los árboles, Pemayangtse ya está iluminado para el rezo.

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Las nubes

Dadle a la montaña más de una mañana

A media mañana las nubes suelen subir hasta la cumbre, y hay amaneceres en que no se despeja nunca. Por eso una estancia en Pelling se plantea con al menos dos amaneceres, y tres si la montaña es el motivo del viaje.

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