Lago Khecheopalri, 1700 m
Dicen que en el Khecheopalri las hojas no duran mucho sobre el agua: los pájaros las levantan. Es un lago pequeño en un cuenco de bosque, sagrado para budistas e hindúes por igual.
Foto: Sahil Pandita
La huella de Tara
La leyenda ve en el propio lago la huella de la diosa Tara. Su nombre antiguo, Kha-Chot-Palri, significa el cielo de Padmasambhava; en la zona también lo llaman Sho Dzo Sho: «oh, señora, siéntate aquí».
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La versión lepcha
Los lepchas cuentan que una pareja que pelaba corteza de ortiga vio caer del cielo dos caracolas. La tierra tembló y el agua de un manantial subió hasta llenar la hondonada donde hoy está el lago.
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En la pasarela
Los zapatos se quitan antes de la pasarela de madera, así que en invierno llevad calcetines gruesos. Las ruedas de oración se giran dejándolas a la derecha. Al agua no va nada: ni piedras, ni monedas, ni pies. Bañarse, navegar y pescar está prohibido.
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Marzo o abril, y octubre
En Maghe Purne, una feria de dos días en marzo o abril, llegan peregrinos de Sikkim, Bután, Nepal y la India, y por la noche salen al agua lámparas de mantequilla en barquitas de bambú atadas con khadas. En octubre, tras la cosecha del cardamomo, los pueblos dan gracias en Chho-Tsho.
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En monzón
En pleno monzón el lago está más negro y quieto que nunca, y cada arroyo de la carretera de Yuksom baja convertido en cascada. Pero las cumbres desaparecen semanas enteras: para el viaje completo, mejor octubre.
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A qué hora
Desde Pelling hay unos 27 km. Hacia las 09:15 el agua está quieta y verde y la pasarela, vacía; al final de la tarde las voces bajan solas. Es el paseo más llano de la semana, y Yuksom queda 21 km más allá.
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