Pelling, al amanecer

Pemayangtse, antes de que lleguen los autocares

Los grupos suelen llegar a Pemayangtse a partir de media mañana. Quien sale justo después del amanecer encuentra las salas en silencio, con el monasterio aún en su rezo matinal.

Foto: Neeraj Pramanik / Unsplash

2085 m

El loto sublime y perfecto

Eso significa Pemayangtse. Lhatsun Chempo lo planeó en 1647 y se amplió en 1705 para los ta-tshang: monjes de linaje puro, célibes y sin defecto físico. Hoy es una casa de unos 108 monjes.

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El último piso

Zangdok Palri, cinco años tallando madera

En el último piso está Zangdok Palri, el palacio celestial de Guru Rinpoche, tallado en madera por Dungzin Rinpoche durante cinco años. Pedid la víspera que un monje os enseñe los detalles. Dentro de las salas no se hacen fotos.

Foto: Amol Nakve

La unción

Donde los reyes recibían el agua bendita

Su lama principal ungía a los chogyal con agua bendita, y todos los monasterios nyingma de Sikkim, hasta Enchey, sobre Gangtok, siguen respondiendo ante esta casa.

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Fijaos

Un tejado sujeto con cadenas

Id hasta la esquina trasera izquierda: el tejado está encadenado a un suelo de hormigón para resistir los vientos del monzón. Casi todo el mundo pasa por delante sin verlo.

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Quién puede entrar

Salas abiertas a todos, con una excepción

Pemayangtse y Tashiding admiten a todo el mundo, dentro de las salas y en los patios. En Dubdi, sobre Yuksom, hay que avisar la víspera a su único monje. En Sanga Choeling, por costumbre, solo los hombres entran en la sala; el patio está abierto a todos.

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Febrero

Las danzas enmascaradas

El cham de Pemayangtse se baila los días 28 y 29 del último mes tibetano, normalmente en febrero, con monjes que encarnan a Mahakala y a Guru Drag-dmar. Después llega Losar, el año nuevo tibetano.

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El plan de la mañana

Amanecer, monasterio y después el desayuno

Ved el amanecer desde la cresta, id andando mientras las salas siguen tranquilas y dejad la estatua de Chenrezig y su pasarela para la primera hora o para la tarde. En un día nublado, mejor saltaros el cristal.

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