Pokhara
El Machhapuchhre, de 6993 metros, preside Pokhara desde el final del lago Phewa. Nunca se ha subido hasta la cima. Os contamos cómo verlo de cerca sin permisos de trekking ni noches de altura.
Foto: Nishess Shakya / Pexels
Desde Katmandú
Buddha Air hace más de 17 vuelos al día. Mejor por la mañana, antes de que suban las nubes. A la derecha desfilan el Manaslu, los Annapurnas y el Machhapuchhre. En bodega, de 15 a 20 kg según tarifa; en cabina, 5 kg.
Foto: Bibash Bibson / Pexels
Una historia de 1957
La expedición de J. O. M. Roberts en 1957 se quedó a 46 metros de la cima del Machhapuchhre, que el rey había vetado. Desde entonces no se ha concedido ningún permiso. La biblioteca de la casa lleva su nombre.
Foto: Chhabiraj Adhikari / Pexels
Al amanecer
A primera hora, el Phewa, a 742 metros, suele estar como un espejo. El barquero os lleva a Tal Barahi, el santuario de la diosa Barahi en una isla, solo accesible en barca, y luego a la orilla sur, cubierta de bosque.
Foto: Iuliia Dutchak
Una subida
Desde la orilla, una subida de una hora por el Raniban, el antiguo bosque real, llega a la Estupa de la Paz de la colina de Anadu, a 1100 metros, inaugurada el 30 de octubre de 1999. Por la tarde, en primavera, el viento agita el lago.
Foto: Nishess Shakya / Pexels
Lejos del lago
En Bhimsen Tole se asentaron en el siglo XVIII mercaderes newar de Bhaktapur que comerciaban entre el Tíbet y la India. Su templo de Bhimsen, de unos 200 años, es el más antiguo de Pokhara.
Foto: Martin Skřivánek / Unsplash
Planificar
Pokhara está a unos 822 metros, así que hace más calor que en Katmandú. Dadle dos días completos para que una mañana con bruma no os deje sin montañas, y evitad el monzón: la casa de la loma cierra desde mediados de junio.
Foto: Martin Skřivánek / Unsplash