Tashiding, Sikkim occidental
Cada año, en una colina entre dos ríos, los lamas de Tashiding rompen el sello de un jarrón de agua bendita y leen en su nivel lo que traerá el año. La ceremonia se llama Bumchu.
Foto: Lay Naik / Unsplash
Febrero o marzo
Los días 14 y 15 del primer mes tibetano se abre el jarrón sellado un año antes. Lleno hasta el borde anuncia paz y abundancia; si rebosa, disturbios y desastres; si está bajo o seco, hambruna.
Foto: Rohan Kumar / Unsplash
Después de la lectura
El agua se reparte en el orden que marca el monasterio, y el jarrón se rellena con agua del río y se sella para otro año. Miles de personas esperan desde medianoche; vuestro guía os dirá dónde poneros, y no será en primera fila.
Foto: Nithya / Unsplash
1465 m
Ngadak Sempa Chempo, uno de los tres lamas que coronaron al primer rey de Sikkim, fundó aquí el monasterio en 1641, en la loma que separa el Rathong Chu del Rangeet. Desde Pelling hay unos 31 km por Legship.
Foto: Renjith Ponnappan / Pexels
La subida
El último tramo se hace a pie, por un camino suave entre muros mani, ruedas de oración y losas talladas con Om Mani Padme Hum. Se rodean en el sentido de las agujas del reloj, dejándolos siempre a la derecha.
Foto: Arjis Kundu / Pexels
41 chortens
Arriba esperan 41 chortens y Thongwa Rangdrol, levantado por el primer chogyal; la tradición dice que libera a quien simplemente lo ve. Tashiding admite a todos en sus salas, pero la cámara se queda en el escalón antes del altar.
Foto: Unsplash
Cuándo ir
Bumchu sigue el calendario lunar tibetano, así que la fecha cambia cada año y conviene confirmarla con el monasterio con tiempo. El resto del año Tashiding está tranquilo: solo ve autocares en Bumchu.
Foto: Unsplash