Siete noches para dos

Una luna de miel con hilo conductor

La primera noche os bendicen en un santuario hecho con maderas de 450 años que estuvieron en Gangtey Goenpa, este monasterio. Cuatro días después subís a pie hasta él.

Foto: Chandan Chaurasia / Unsplash

Paro, primera noche

Humo de enebro para empezar

En el templo propio de Zhiwaling Heritage se celebra para vosotros un Lhab Sang, un breve rito con humo de enebro para los nuevos comienzos. Llevad algo arreglado en la maleta para esa tarde.

Foto: Hai Nguyen / Unsplash

Día 2

Una sola madrugada, y podéis decir que no

Al Nido del Tigre se puede salir a las 06:45 y caminar con el sendero casi vacío, o a las 08:30, con más calma. Si uno de los dos se queda en la cafetería de mitad de camino, el otro sigue con el guía.

Foto: Priyangshu SV / Unsplash

Punakha, noches 3 y 4

Una tienda con piscina propia

Pemako Punakha tiene 21 villas-tienda en unas 24 hectáreas de bosque junto al Mo Chhu, cada una con su piscina climatizada. Se llega cruzando un puente de banderas de oración.

Foto: Jaanam Haleem / Unsplash

Día 4

Un picnic junto al río

Mientras paseáis entre arrozales hasta Chimi Lhakhang, el guía y el conductor se adelantan con alfombras, cojines y una cesta, y eligen un tramo de orilla con sombra. Comida a las 12:30, sin nadie más a la vista.

Foto: Nils Leonhardt / Unsplash

Phobjikha, noches 5 y 6

Silencio en el valle de las grullas

Gangtey Lodge tiene doce suites con estufa de leña, suelo de piedra radiante y bañera honda, frente al monasterio. A unos 3000 m las noches bajan de cero desde noviembre; la última cena se sirve en la Woodshed, solo para vosotros.

Foto: Yash Chaurasia / Pexels

Días 7 y 8

La última noche, a diez minutos de la pista

El séptimo día es el largo: unos 190 km y seis horas de coche, con tres paradas. A cambio dormís en COMO Uma Paro, a diez minutos del aeropuerto, y el vuelo de vuelta nunca obliga a madrugar.

Foto: Anil Sharma / Pexels

Planificar

Otoño o primavera, y los nombres bien escritos

Lo mejor: de octubre a principios de diciembre o de marzo a mayo. Si con la boda ha cambiado un apellido, reservad los vuelos con el nombre exacto del documento que llevaréis y traed el certificado de matrimonio.

Foto: Ugyen Tenzin / Unsplash